El milagro de Valencia

 

Luis y Celia Martin fueron beatificados en Lisieux el 19 de octubre de 3008. Para que fuesen canonizados era necesario que la Iglesia reconociese un milagro obtenido  por su intercesión. El milagro se realizó en una niña prematura de Valencia, España.

Carmen nació el 15 de octubre de 2008, después de 28 semanas de un embarazo muy difícil.”Prepárese para lo peor”- le dijo la comadrona. Las complicaciones, frecuentes en una gran prematura, se multiplicaron: insuficiencias respiratorias, cardiacas, doble septicemia, hemorragia cerebral en el estado más avanzado, etc. Como la niña nació en día de santa Teresa de Ávila, el papá  buscó en Google un convento de Carmelitas cercano a Valencia, encontró el de Serra y  se dirigió a él  a pedir a las hermanas que rezaran por su hijita. A partir de ese día, los papás de Carmen iban todos los domingos a la misa de la Comunidad y después volvían al hospital a toda prisa.

A finales de noviembre la situación se complicó muchísimo y  no había ninguna  esperanza de que el bebé pudiera salir adelante. Por primera vez la mamá puede tocar a su bebé, la incubadora permanece abierta. La familia comienza a pensar en su exhumación.

El 23 de noviembre, la Priora del Carmelo dio a los padres de Carmen la oración a Luis y Celia -ellos no los conocían, ni tampoco a su célebre hija Teresita del Niño Jesús de la Santa Faz – en español y les pidió que la rezaran y que   pusieran a la niña  bajo la protección de los esposos Martin, porque también a ellos  les había tocado sufrir mucho  por la muerte, cuando eran pequeños, de cuatro de sus hijos. Además, les pidió   que fotocopiaran la estampa y que se la dieran a todos sus familiares para que se uniesen a su oración, oración en la que también participaría  toda la Comunidad Al día siguiente, tuvo lugar un cambio providencial de hospital. Contrariamente a todo lo que se esperaba, Carmen soportó todas las pruebas,  se detuvo la infección y la niña  comenzó a recuperarse  de tal modo que el 2 de enero salió del hospital.

En su recuperación solo quedó un hecho preocupante: la hemorragia cerebral  que dilataba su cráneo y le hacía sufrir.  En la revisión del 19 de febrero se decidió que probablemente tendrían que operar. Nueva ofensiva de oraciones a los padres Martin cuyo Relicario pasaba, justamente esos días, por  el Santuario de Lérida. El padre de Carmen, su hermano mayor,

Ismael, (nacido en 2004) y los abuelos peregrinaron a dicho Santuario a dar gracias a los Beatos  y a pedir nuevamente su intercesión. Las Carmelitas  de Serra  también seguían rezando.

Algunos días después, la ecografía mostró que la hemorragia cerebral había desaparecido, sólo aparecían las cicatrices y, lo más sorprendente, (al día de hoy médicos no pueden explicarlo)                                  no había secuelas ni neurológicas ni motrices.

Esta curación inexplicable fue reconocida como milagro, el 18 de marzo de 1015, por el papa Francisco en Roma.

Testimonio de los padres de Carmen al conocer esta noticia:

“Esta noticia, con vistas a la canonización de los beatos Luis  Martin y Celia Guérin nos ha llenado de emoción, de alegría y gratitud. Los dos  forman parte de nuestra familia desde que recurrimos a ellos para que intercedieran ante el Señor para que nos concediera la curación de nuestra hija. Los esposos Martin son un ejemplo de unión familiar cuyo fundamento es el amor y el respeto a los hijos. Gracias a ellos podemos mostrar estos valores a nuestros dos hijos.”