El milagro de Milán

El 10 de junio de 2003, el cardenal Dionigi Tettamanzi, arzobispo de Milán, reconoció un milagro atribuido a Luis y Celia Martin,  que permitió proclamarlos Beatos. Fue la segunda vez en la historia de la Iglesia que un matrimonio fue beatificado a la vez, después de la de los esposos Luis y Maria Beltrame Quattrocchi , beatificados en 2001.

El milagro se realizó a favor de un recién nacido, Pietro Schilirò que ahora tiene  16 años, que nació con graves problemas respiratorios, el 25 de mayo de 2002 y que estuvo entre la vida y la muerte durante cuarenta días en el hospital San Gerard de Monza.

Su situación fue muy complicada desde su nacimiento. El 3 de junio sus padres decidieron bautizarlo dado el peligro de muerte inminente. El P. Antonio Sangalli, religioso carmelita, amigo y director espiritual del matrimonio, llevó  al hospital y les mostró una estampa de los padres de santa Teresita.”Nosotros conocíamos a santa Teresita, habíamos leído sus escritos, pero sabíamos poco de sus padres”-cuenta Adela, madre de Pietro.”El P. Antonio nos explicó que los padres de Teresita había perdido a cuatro hijos cuando eran muy pequeños. Rezarles nos ayudó a comprender el sentido de lo que nos iba  a suceder con nuestro pequeño Pietro. Acogimos con confianza la invitación a rezarles; en el fondo, conociendo a su hija Teresita, pedir la intercesión de sus padres nos pareció algo natural.”

Los Schilirò comenzaron entonces una novena a los  padres Martin y, además, pidieron a sus amigos, a sus conocidos, a las familias de otros niños del colegio de sus hijos, a los feligreses de la parroquia, a  movimientos eclesiales que se uniesen a la novena, dándoles una  estampa con dicha novena a Luis y Celia Martin…La novena se hizo también en  Camboya, donde se encontraba un misionero amigo de la familia. Sin embargo, la biopsia del 5 de junio confirmó para Pietro un pronóstico funesto, al reducir las esperanzas de supervivencia del niño incluso con respiración asistida.

“Muchas  personas rezaban  con  nosotros y para nosotros”- comentó  la mamá de Pietro. Al principio estaba como resignada, pensaba en los funerales y en todo lo que vendría después. Sin embargo, mis amigos me animaban a seguir pidiendo la curación de Pietro.” El 13 de julio, en presencia de numerosos amigos y después de haber rezado el rosario, los Schilirò comenzaron una segunda novena a los esposos Martin,  confiados en su intercesión. Los médicos y las enfermeras también  se unieron a ella. El 29 de junio,  precisamente una enfermera fue  la que anunció la mejoría  imprevista del niñito, que el 27 de julio  dejó el hospital en perfecto estado  de salud, totalmente curado.

“Vista la complejidad del caso y la evolución clínica”-se lee al final del informe médico,  deducimos que la curación  es  un hecho sorprendente.

Esta curación inexplicable fue reconocida como milagro por el Papa Benedicto XVI, el 3 de julio de 2008.

He aquí el testimonio de Adela y  Valter, padres de Pietro, después de este reconocimiento:

“Continuamente damos gracias al Señor por su Misericordia hacia nosotros y por haber acogido la intercesión de Luis y Celia Martin curando a nuestro Pietro. Él nos ha manifestado su amor por un hecho extraordinario con el objetivo   de ayudarnos a reconocer su presencia en la cotidianidad de nuestras vidas.

Luis y Celia vivieron las circunstancias de su vida con confianza en la bondad del Padre y esto nos ayuda y nos sostiene en  las nuestras.”