Privilegios del Amor de Jesús Cuando el 9 de…

Privilegios del Amor de Jesús

Cuando el 9 de abril de 1888, la joven Teresita Martin, desarraigándose del dulce nido de los Buissonnets para arraigarse en la montaña del Carmelo, entró en el Carmelo de Lisieux conducida por su padre, que había aceptado el gran sacrifico que su marcha suponía para él, sólo la guiaba un deseo : ser una verdadera carmelita (Manuscrito A 26v, 10)

Sor Teresita de Niño Jesús de la Santa Faz se aplicará desde entonces a ser una verdadera hija espiritual de Santa Teresa de Jesús, la Madre española que reformó el Carmelo en el siglo XVI, para encontrar “sólo a Jesús.”

A través de la vida cotidiana del convento, de los sacrificios de cada día y de la ofrenda de su persona, una nada al que es todo, Teresita de Lisieux escaló la montaña del Carmelo y se adentró, una a una, en las moradas del “Castillo interior,” rezando por los sacerdotes, en comunión profunda con la Iglesia, que irradia su mirada misionera en el mundo.

Viviendo así, santa Teresita del Niño Jesús de la Santa Faz experimentó el Amor misericordioso del Padre. Al sentir su pequeñez, pidió a Dios, en su Acto de Ofrenda del 9 de junio de 1895, que fuera Él mismo su santidad :”Deseo ser santa, pero siento mi impotencia y os pido, Dios mío, que seáis Vos mismo mi santidad.”

Teresita emprendió su “caminito” de abandono en los brazos del Padre con el deseo de ser cada vez más pequeña. Esta es la gran novedad del descubrimiento de Teresita, descubrimiento que, al mismo tiempo, es fidelidad creadora a la experiencia espiritual del Carmelo, puesta en vigor por santa Teresa de Ávila por la que experimentará “La perfección del Amor.”

Sor Francisca Teresa, Leonia Martin, la hermana de Teresita religiosa en el monasterio de la Visitación de Caen desde 1899 a 1941, se revelará como una fiel discípula de su hermana Sor Teresita del Niño Jesús que fue su maestra espiritual. Sor Francisca Teresa avanzará en el camino humilde y escondido de la confianza y del amor que lleva al abandono en los brazos del Padre.

Los fieles no se engañan cuando van hasta su tumba a pedir su intercesión. Las gracias que reciben son muy numerosas. El 15 de noviembre de 2014, las hermanas del Monasterio de la Visitación se constituyeron como “Actor” de la Causa de la Beatificación y Canonización de su Sor Francisca Teresa. El 8 de diciembre de 2014, en respuesta de Mons. Boulanger, obispo de Bayeux y Lisieux a las hermanas de la Visitación, Sor Francisca Teresa fue declarada “Sierva de Dios.”

El 24 de enero de 2015, en la fiesta de San Francisco de Sales y desde el monasterio de la Visitación de Caen, Mons. Boulanger anunció la buena nueva… Por lo tanto, conviene llamar a Leonia Martin : “la Sierva de Dios, Sor Francisca Teresa” para mayor gloria de Dios.

Por el P. Olivier RUFRAY, Rector del Santuario de Lisieux