Los esposos Martin : una aureola para dos

Texto de Mons. Guy GAUCHER, obispo auxiliar emérito de Bayeux y Lisieux

Los trabajos concernientes a una posible beatificación de Luis y Celia Martin datan de 1958. Pero hacía mucho tiempo que parejas de esposos y familias les invocaban y recibían gracias por su intercesión. Evidentemente, no serán beatificados porque hayan engendrado a « la Santa más grande de los tiempos modernos »(Pío X ), sino porque, tanto Luis como Celia, vivieron el Evangelio tan plenamente como les fue posible.

El papa Pablo VI quiso que los dos causas de Beatificación se unieran.Juan Pablo II los declaró venerables el 26 de marzo de 1994 . No faltaba mas que un milagro para su beatificación. Y éste tuvo lugar el 29 de junio de 2002 en Monza, diócesis de Milán donde el bebé, Pietro Schiliro, condenado a muerte desde su nacimiento a causa del estado de sus pulmones, fue curado después de dos novenas a los padres Martin. Un dosier médico de 967 páginas fue sometido a los médicos de la Congregación para las Causas de los Santos que admitieron esta curación que no se explicaba mas que por un milagro. El 3 de julio de 2008, el Papa Benedicto XVI firmó el rescripto (1) aprobando esta decisión.

En la pequeña ciudad de Alençon Luis Martin era relojero-joyero y Celia (nacida Guerin) encajera del famoso encaje de Alençon. Fervientes cristianos, de una caridad concreta y efectiva, tuvieron nueve hijos. La mortalidad infantil, terrible a finales del siglo XIX, les llevó a cuatro, de los cuales dos eran niños. Queriendo dotar a las cinco hijas restantes y no deseando mandar a sus empleadas al paro, tuvieron que trabajar muy duro e incluso padecieron la ocupación prusiana en la guerra de 1870 . Afectada por un cáncer de pecho, que se se generalizó, Celia tuvo a Teresita a los 41 años y la benjamina pudo salvarse gracias a la nodriza Rosa Taillé , de Semallé. Teresita no conoció a su madre mas que durante cuatro años y medio y siempre recordó estos años llenos de amor y alegría familiares. Agotada por la fatiga y por los sufrimientos de su enfermedad, Celia murió el 28 de agosto de 1877 . El golpe fue tremendo para todos, especialmente para Teresita que tardó diez años en superarlo.

Viudo, con cinco hijas menores, Luis Martin hizo el enorme sacrificio de abandonar sus lazos alensonenses y se vino a vivir a Lisieux donde su cuñado Isidoro Guerin, farmacéutico y su esposa le ayudaron en la educación de sus hijas.Vivirá 16 años más y conocerá también « su pásón » al estar enfermo durante los seis últimos. Había aceptado las vocaciones religiosas de sus cinco hijas. Esta familia « corriente » no lo fue totalmente porque vivió aquello que Teresita escribiría en 1897 : « Amar es dar todo y darse a sí mismo » (Poesía 54 )


(1) Acto administrativo expedido por la autoridad eclesiástica