A proposito de las Reliquias de santa Teresita

por Mons. Bernard LAGOUTTE, rector de la Basílica

El origen del movimiento de veneración de las reliquias de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz hay que buscarlo en el cementerio de Lisieux poco tiempo después de su muerte, ocurrida el 30 de septiembre de 1897.

Reliquaire de sainte ThérèseEn el Carmelo, cuando moría una hermana, se redactaba un escrito necrológico que se enviaba a los amigos del monasterio. El de Teresa del Niño Jesús fue compuesto a partir de tres manuscritos autobiográficos que ella misma había escrito por obediencia. Su éxito dio lugar a la primera edición de Historia de un Alma, que se publicó el 30 de septiembre de 1898 , con 2000 ejemplares. La segunda edición tuvo lugar en mayo de 1899 y el 1900 se publicaron 6000 ejemplares. Se hicieron numerosas traducciones, primero en inglés, el 1901, después , en los cuatro años siguientes, en ocho lenguas más.

Ancienne tombe de sainte ThérèseMuy pronto los lectores de Historia de un alma comienzan a llegar a Lisieux en peregrinación a la tumba de Teresa. También escriben al Carmelo para pedir reliquias El movimiento va creciendo : Un cortejo de peregrinos sube cada día, desde la estación a las colinas donde se encuentra el cementerio de la ciudad , a rezar ante la tumba de Teresa. Se realizan milagros y tiene lugar la curación, el 26 de mayo de 1908, de una niña ciega de 4 años, Reine Fouquet, de origen modesto a la que su madre había traído el día anterior a la tumba de Teresa. Esta curación milagrosa tuvo una enorme repercusión.

Las peregrinaciones a la tumba son cada vez más numerosas. Muchas personas rezan con los brazos en cruz , otras depositan flores en la tumba o dejan allí sus exvotos : muletas, bastones, aparatos de todas clases ( cf. Guía del peregrino, Descouvemont, p.449), encienden cirios… Se organizan grandes peregrinaciones.

El cuerpo de Teresa fue exhumado en el cementerio de Lisieux el 6 de septiembre de 1910, en presencia del obispo y de algunos centenares de personas. Los restos fueron depositados en un féretro de plomo y llevados a otra tumba. Una segunda exhumación tuvo lugar los días 6-10 de agosto de 1917. El 26 de marzo de 1923 se realizó la traslación solemne del féretro desde el cementerio a la capilla del Carmelo. La beatificación de Teresa tendrá lugar en Roma el 29 de abril de 1923.

El 17 de mayo de 1925, también en Roma ,fue la canonización. En Lisieux, el 30 de septiembre de 1925, el delgado del Papa Cardenal Vico, se arrodilló ante la Urna entreabierta donde reposa el cuerpo de Teresa, para depositar una rosa de oro en la mano de la estatua yacente realizada en 1920 por el monje Marie-Bernard, de la trapa de Soligny.

¿Cómo explicar este« huracán de gloria » que, en un cuarto de siglo, dio a conocer al mundo entero a esta joven muerta a los 24 años y 8 meses ?

Es toda una epopeya que Historia de una vida ( libro de Mons. Guy Gaucher) permite conocer. Es el camino de una mujer que tuvo la osadía de creer, con una temeraria audacia, en el amor misericordioso del Padre, « la realidad más grande y fundamental del Evangelio » (Juan Pablo II en Lisieux) (cf. portada del libro). Nuestro propósito aquí no es presentar el mensaje de Teresa, ni los hechos que han permitido que sea conocida en todo el mundo esta « Doctora de la Iglesia ». Queremos limitarnos sólamente a lo que sucede alrededor de las reliquias de Teresa tanto en Lisieux como en los diferentes países por los que han peregrinado.