La Basílica

La Basílica de santa Teresita

La idea de erigir una basílica en Lisieux en honor de Santa Teresita, que había sido canonizada en 1925, encontró oposición en el clero local. La ciudad poseía numerosos edificios religiosos. Además, se pensaba que el culto a Teresa, favorecido por la devoción de los soldados franceses durante la guerra de 1914-1918, no duraría mucho tiempo.